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CIE: un lugar donde las ideas valen

19/08/2010
Hay quienes piensan que ya todo está inventado. Por el contrario, en el Centro de Innovación y Empredimientos (CIE), siempre tienen los oídos listos para escuchar las ideas de estudiantes y graduados. Su concepción del emprendedorismo los motiva a “formar personas emprendedoras que, como resultado de su actitud y formación, sean capaces de innovar y emprender, lo cual implica que el centro no es la idea sino la persona”, destacó el Lic. Enrique Topolansky, Coordinador del CIE. Los proyectos que acepta el Centro “deben ser dinámicos: con capacidad de crecimiento, internacionalización y de generar empleo”.
CIE: un lugar donde las ideas valen

Hay quienes piensan que ya está todo inventado. Pero no es así. En el Centro de Innovación y Empredimientos (CIE) siempre tienen los oídos listos para escuchar las ideas de estudiantes y graduados.

Su concepción del emprendedorismo los motiva a “formar personas emprendedoras que, como resultado de su actitud y formación, sean capaces de innovar y emprender, lo cual implica que el centro no es la idea sino la persona”, destaca el Lic. Enrique Topolansky, coordinador del CIE.

Los proyectos que acepta el Centro deben ser dinámicos, con capacidad de crecimiento, internacionalización y de generar empleo.

El CIE dicta diferentes cursos y seminarios que apuntan a la formación teórico-práctica de los futuros emprendedores.

A continuación, Topolansky profundiza sobre el CIE y su razón de ser:

 

¿Cuándo surge el CIE?

El CIE nace como una evolución natural de distintas acciones que la Facultad de Ingeniería venía realizando desde hace más de 20 años, cuando comenzó a trabajar en la promoción de una actitud proactiva de sus alumnos. 

Ello fue derivando en lo que hoy conocemos como cultura emprendedora. Y se entendió que esta iniciativa podía ser replicada en las restantes facultades de la universidad.

En el año 2000, junto con el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), marcamos un hito al crear Ingenio, la primera incubadora de base tecnológica en el Uruguay, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial.

Desde entonces se marcó una línea de trabajo que implicó ajustes en la currícula de la universidad y la creación de áreas especializadas como Vincular y el Centro de Emprendimientos Tecnológicos (CET), que fueron la base para que en 2008 se fundara el CIE.

 

¿Con qué objetivos se creó?

El CIE tiene varios propósitos:

- Fomentar la innovación y la actitud emprendedora;
- Contribuir al desarrollo del país mediante la transferencia del conocimiento y de las innovaciones generadas en la universidad;
- Promover una cultura dinámica de colaboración con fines productivos;
- Identificar la oferta, capacidades existentes en la universidad, y la demanda u oportunidades que se presentan en el país;
- Generar proyectos conjuntos academia-industria;
- Desarrollar servicios de apoyo a la innovación, el emprendedorismo y la transferencia tecnológica.

Buscamos formar personas emprendedoras que, como resultado de su actitud y formación, sean capaces de innovar y emprender, lo cual implica que el centro no es la idea sino la persona.

Los proyectos que acepta el CIE deben ser dinámicos: con capacidad de crecimiento, internacionalización y de generar empleo.

Si el proyecto presentado apunta a generar un autoempleo, entonces no está en el foco del CIE.

 

¿Los proyectos deben tener algún tipo de relación con la tecnología?

La gran mayoría de los proyectos son sobre nuevas tecnologías. Sin embargo, esta no es un limitante si vemos que la idea tiene potencial.

Cada vez es más común que existan proyectos de emprendedores de comunicación y de áreas de administración que no necesariamente son de base tecnológica.

 

¿Qué servicios ofrece el CIE?

Formamos en emprendedorismo a través de cursos y tutorías que dotan a los alumnos de los conocimientos y las competencias que requieren como emprendedores, y que les permitan introducir en las organizaciones procesos de innovación en productos, procesos, generación de ideas y búsqueda de oportunidades. 

Además, damos un servicio de pre-incubación, a través de convocatorias anuales para la presentación de ideas innovadoras.

Y también ofrecemos apoyo y asesoramiento, contactos regulares y personalizados con empresarios, profesionales o consultores experimentados.

 

¿Cómo orientan y colaboran con los estudiantes o graduados que les plantean sus ideas?

Una vez que el estudiante o graduado ve que en el CIE existe un espacio para él, completa una solicitud de ingreso, la cual es evaluada por la pre-incubadora y se le cita para defender su idea ante el Comité de Selección de emprendimientos.

El alumno o graduado que presentó su solicitud concurre luego a un taller para formarse en la técnica de presentación de proyectos (denominada elevator pitch), con el objetivo de lograr un mayor impacto ante el tribunal, ya que cuenta con 5 minutos para presentar su idea al Comité y 15 minutos para defenderla.

Si el proyecto es aceptado, se le informa al estudiante y se le asigna un tutor para que trabaje con él durante un período, que va de los seis meses al año, con el propósito de convertir la idea en un plan de negocios.

Si no es aceptada, se ofrece retroalimentación y apoyo al grupo para mejorar el proyecto.

 

¿En qué consistió el Taller de Generación de Ideas que se realizó este año?

El taller es ideal para integrar alumnos de distintas facultades, quienes así se conocen y se desestructuran, rompiendo los paradigmas que tienen debido a su formación.

Este taller tiene el doble objetivo de captar emprendedores para el CIE y buscar proyectos transversales a las facultades.

 

También organizaron el Primer Seminario de Emprendedorismo Social en Uruguay... ¿Cuál es la importancia en particular de este tipo de empredimientos para el país?

Los proyectos sociales en Uruguay y en muchas otras partes del mundo son vistos como voluntarismo, algo que hay que hacer, pero no se cuenta con las herramientas ni la metodología para realizarlo profesionalmente.

Es por ello que desde el CIE decidimos fomentar los emprendimientos sociales con una filosofía empresarial; es decir, misión de Organización No Gubernamental, visión de empresa.

Pensamos que para que un proyecto social tenga éxito debe perdurar, generar las condiciones por sí mismo para resolver el problema que se plantea.

Si el proyecto queda dependiente de políticas de gobiernos de turno no es posible que se mantenga en el tiempo.

Por ello decidimos plantear el tema a la sociedad, reflexionar al respecto, y encontramos que existía una organización, Ashoka, que tenía inquietudes similares, e impulsamos este primer seminario mostrando que se puede ser emprendedor social y contar con un cuadro profesional que resuelva los temas sociales con filosofía y metodología empresarial.

El emprendedor social juega un papel central en el desarrollo de la sociedad porque ve caminos y los implementa para resolver problemas que nos afectan como país y a los cuales, en general, los emprendedores empresariales no prestan atención.

 

¿Cómo surgió la idea de Camino TICs?

Camino TICs surgió con el objetivo de colaborar a reducir la pobreza, mediante la inclusión de jóvenes vulnerables en el sistema de formación técnica profesional que brinda la Universidad ORT Uruguay.

Diseñamos una estrategia que nos permitiera captar jóvenes, interesarlos, asegurarles la formación y un proceso de inclusión social y laboral.

Estamos en una época donde no es suficiente enseñar a pescar; hay que generar las condiciones para que se pueda pescar.

Con esto en mente nos asociamos con los rotarios del Club Aguada y la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti).

Cada institución aportó lo mejor de sí. La Universidad ORT Uruguay, la formación y ejecución del proyecto. Los rotarios, su red de padrinos que les da a los jóvenes la contención necesaria para tener éxito y su primera referencia social. Y Cuti, las oportunidades de empleo.

El proyecto se hizo posible con el apoyo de la Unión Europea, la cual donó el primer financiamiento para arrancar la experiencia.

Camino TICs busca captar 100 jóvenes en tres años; en 2010 se presentaron más de 50 jóvenes, de los cuales matriculamos a 24.

La meta es lograr que el proyecto sea sustentable a largo plazo para lo cual estamos invitando a empresas privadas para que, mediante la legislación vigente sobre las donaciones a las universidades privadas, aporten recursos que permitan seguir becando jóvenes e incluyéndolos socialmente.

Actualmente la iniciativa cuenta con el apoyo de Cutcsa y Copsa, y existen otras empresas privadas que analizan su participación.

 

Cinco emprendimientos incubados por el CIE fueron finalistas del concurso Emprendedores en la Mira 2010 y uno de ellos obtuvo el segundo puesto. ¿Qué significa para el Centro?

Cada vez que un emprendedor gana un concurso es un gran honor, dado que es la materialización del esfuerzo que día a día hacemos para formar, posicionar y desarrollar redes para los emprendedores de la Universidad ORT Uruguay.

El 2009 fue un año de éxitos en el cual se destacan los premios otorgados a las empresas PRO Internacional, Kizanaro, Dvelop, Estudio EGG y Evolutiva.